ZZ...“está garantizado que el contenido del blog planetazappa NO provocará condenación eterna en aquel lugar regentado por un tipo con cuernos y tridente"...ZZ

sábado, 11 de octubre de 2008

HAPPY HALLOWEEN

HAPPY HALLOWEEN



2 comentarios:

Andrés Octavio Torres Guerrero dijo...

Carlos, la imagen de la bella mujer gorda, me hace recordar un tema de Zappa:

Broken Hearts Are For Assholes.

“Los corazones rotos son para los tontos del culo”
"¿Sabes lo que eres?/ ¡Eres un tonto del culo!/ ¡TONTO DEL CULO!/ Algunos podéis no estar de acuerdo/ Porque probablemente os gusta mucho sufrir/ Pero pensad un poco y veréis... / Los corazones rotos son para los tontos del culo/ Los corazones rotos son para los tontos del culo/ ¿Eres tú un tonto del culo?/ Los corazones rotos son para los tontos del culo/ ¿Eres un tonto del culo tú también?/ Qué le vas a hacer, porque eres un tonto del culo.../ No no no, sí sí sí/ ¡Dije que/ Tú Eres/ Un tonto del culo!/ (...) Y así te trabajaste el muro con Michael/ Trescientas setenta y nueve libras de dinamita samoana/ Lo cual le dio a tu espalda un tremendo tirón
Infierno Volcánico/ Pero volviste el domingo para el gong show/ El próximo martes lo mejor de la juventud local/ Pero olvidaste lo que yo estaba diciendo/ Porque eres un tonto del culo,/ Eres un tonto del culo/ Eso es/ Eres un tonto del culo, eres un tonto del culo/ Yes, yes/ (...) Bueno, señoras, vosotras también podéis ser tontas del culo/ Puedes pretender que no tienes uno en el trasero/ Pero no te engañes, chica/(...)Voy a metértelo, metértelo, metértelo/Metértelo por el lanza cacas/ Se va directo a tu lanza cacas/ No te engañes, chica/ Se va directo a tu lanza cacas/ (...)Se va directo a tu..."

Increíble las imágenes que evocan a Zappa desde Holloween.

Andrés Octavio Torres Guerrero dijo...

Una frase para tu impresionante Blog:

“Tal vez este ligero apego a mi pasado sólo sea otro ejemplo de lo que Frank Zappa llama una pandilla de viejos amigos reunidos para tocar rock´n´roll”.

PYNCHON, Thomas. “Un lento aprendizaje”. Traducción de Jordi Fibla. Barcelona, TusQuets, 1992. p.29.