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lunes, 15 de septiembre de 2008

SOÑANDO CON ZAPPIANOS


SOÑANDO CON ZAPPIANOS
Joe Rocker

Así es raza:
Durante la noche/madrugada soñé con Román quien venía a mi casa acompañado por Luis G. (Luis G. se coló en mi mente de seguro por las fotos suyas que ha mandado ultimamente a la liZta con su Flashito de mi%$#° y que ya tiene mis lindos ojos todos lampareados). La cosa es que la muchacha encargada del aseo de mi hogar me dijo: Sr.Rocker, tiene visitas en la salita de TV. Cuando entré ahí efectivamente los vi de espaldas sentados en el sofá mirando un programa tipo Western (algo así como la vieja serie Bonanza o el Gran Chaparral).
Me parece que les dije: que onda muchachos cómo están? (sentados!... así me respondió el cabroncete de Luis). Entonces ambos se pusieron de pie y nos estrechamos las manos y abrazamos. Yo le di mis condolencias cara a cara a Luis G., y mientras tanto Román examinaba algunos de mis vinilos y cds que tenía botados allí (en realidad soy demasiado ordenado con mis discos -pero- en el pinche sueño tenía algunos records tirados hasta en el piso). Luego Román me hizo notar que me había traído su álbum de KC "AYPGTKC" para presumirme su booklet enterito. Yo le dije: aguantáme tantito y salí disparado como flecha a buscar mi doble vinilo de edición nacional para mostrarsélo también y que viera mi booklet escueto (bueno, si es que a 2 hojitas se le puede llamar booklet). Entonces me sentí en problemas ya que la casa de mi sueño no era mi hogar, ni muchos de los muebles ahí instalados pues tampoco los conocía; lo peor de todo es que como el 98% de mi arsenal discográfico se había esfumado. Dónde podrán estar? como que pensaba... y no estaba ni mi mujer ni mis hijos para preguntarles ya muy mortificado por los discos.
Subí como 3 pisos más (bueno, en el sueño era una casa como de 5 pisos que ya la quisiera yo en la realidad) y nada de nada; no tuve más remedio que bajar y decirles que no los encontraba. Tanto Román como Luis G. se miraron con una sonrisita maliciosa cómo pensando que era yo un hablador y no tenía más arriba de 200 discos... chale! yo me sentía de la Chingada y sin poder hacer nada para que aparecieran sanos y libres de polvo y paja todos mis discos de nuevo.
Para esto Luis nos comentaba en forma muy seria que iba a tocar en unos días más en la ciudad de León, Gto., y Guadalajara, Jal., posesionado de su alter-ego: El Caballero Reynaldo! -pero- que ni su bajista y trombonista habían podido venir con él. Yo le respondí: pues agárrate a Román de bajista y a mí de baterista, y a tú batería pónlo de trombonista. Y cómo que a Román no le parecía bien mi ideota! (para esto el Marañón traía su cabellera acondicionada o peinada como los rastafaris y se le veía más larga que nunca), y nos respondió el bajista: yo marcho para Murcia en unas horas.
Para esto ya los había invitado a tomarnos unas cervezas y shots de tequila cuando al entrar en una rara habitación se encontraban como por arte de magia un buen montón de mis discos desaparecidos y yo más confiado y menos preocupado cómo que pensé: por ahí deben andar sin duda los 4,500 restantes. Después vinieron unas escenas confusas o nebulosas con algunos colores brillantes... quizá debido a que estaba el ventanal abierto y con las cortinas corridas y era un tarde super soleada. En eso sonó un claxón allí abajo y era un coche de la embajada española en México. Los zappianos se apresuraron a despedirse de mí y pusieron pies en polvorosa bajando como flecha las escaleras y dirigirse a la salida. Yo como que me saqué de onda por la despedida tan fugaz y solo acerté a medio balbucir: en fin son españoles (y que ellos medio hablaban como mexicanos, "entre lo poco que les pude escuchar de sus voces algo difusas").
Antes de que cambiara la escena de mi sueño y seguir recorriendo esa enorme casona para encontrar el resto de mis discos... alcancé a mirar de soslayo... que en una cama matrimonial yacía tirado de borracho un zappiano más, que nunca vi entrar..., el zappiano en cuestión bien pudo ser el Borja, Hippie-Lesc, o el Sebas Molinero, ya que a éste último lo he soñado un par de veces antes, estando yo en España.
Bueno, a la salud del zappiano borracho recostado en una cama de mi enorme casa del sueño, le va está rolita de ASMODEUS:
The Book Of Angels, Vol.7 {2007}
(proyecto musical de Marc Ribot y su Trío, bajo la supervisión de John Zorn quien es el autor de todas las composiciones del disco). Y lleva por nombre: Dagiel.
http://www.zshare.net/audio/18832109adb66fc4/

El Rock está más allá de cualquier vicio, moda, estado de ánimo o estigma.
J.R.